Libre de Cargas

1. Reconócelo

No tienes que fingir que todo está bien. Ponle nombre a eso que te pesa y acéptalo sin miedo.

2. Entrégaselo

No cargues con una mochila que Jesús ya llevó por ti en la cruz. Suelta el control.

3. Descansa

Permítete parar, respirar profundo y recibir el abrazo y la gracia que Él te ofrece ahora mismo.


Señor, hoy mi corazón se siente cansado. Te entrego mis cargas, mis miedos y lo que no puedo controlar. Ayúdame a descansar en ti.